Sweeney Todd: el barbero diabólico de la calle Fleet
(Sweeney Todd: The Demon Barber Of Fleet Street)
Director: Tim Burton. Guión: John Logan, sobre el musical de Stephen Sondheim y Hugh Wheeler, a su vez, sobre la obra de Christopher Bond.  Intérpretes: Johnny Depp, Helena Bonham Carter, Sacha Baron Cohen, Alan Rickman, Timothy Spall, Jamie Campbell Bower, Laura Michele Kelly, Jayne Wisener. Duración: 116 m. Año: 2007. Nacionalidad: EE.UU.


El genial Tim Burton aborda en esta ocasión el musical. Otras veces había canciones en algunas de sus películas ("Charlie y la fábrica de chocolate" -2005-, "La novia cadáver" -2005-), pero ésta supone el traslado a la pantalla grande del conocido musical de Broadway. Y, además, cantan los propios actores. Y sorprenden agradablemente las buenas voces (y magníficas interpretaciones) de Johnny Depp y Helena Bonham Carter. Pero, eso sí, es un musical negro, muy negro, en el que hay asesinatos explícitos y a mansalva. De hecho, probablemente es la película más negra de Tim Burton, al tiempo que la más musical. Apenas la secuencia con el italiano (desternillante Sacha Baron Cohen) y alguna otra más de la pareja protagonista aportan las dosis justas de humor (también negro, claro) al filme. Además, es destacable la excelente ambientación de ese Londres victoriano, lúgubre y peligroso. Por tanto, la historia tiene un trasfondo claramente amargo y trágico, y concluye con la moraleja de que el exceso en la búsqueda de justicia por parte de la víctima le acaba convirtiendo también en verdugo.
Cinelandia.
Vuelve a la carga el siempre interesante Tim Burton con su estilo "cuasi" tétrico y una fuerza visual incontestable; en este caso para adaptar un musical ambientado en un Londres de otro siglo, sombrío y decadente, que cuenta la historia de Benjamin Barker, un barbero que vuelve a la ciudad después de pasar 15 años en prisión clamando venganza contra el malvado juez que le encarceló y le arrebató a su esposa e hija. La contraposición del futuro como cara optimista de la vida por un lado (colorido, salpicado de humor y con mucho amor, que tiene continuidad en los jóvenes personajes de la hija y el marinero) y del pasado como cara negativa por otro (en forma de odio, rencor y un aferrarse a él que sólo conduce a la desgracia), es sin duda lo mejor del filme. Soportado en unas excelentes interpretaciones de Johnny Depp (podría caer el Oscar), Helena Bonham Carter y Alan Rickman, con una presentación impecable y más sangre de la habitual, no alcanza más nota porque el musical es un género que indefectiblemente tiene tiempos muertos que te llevan a distraer el interés y máxime si, como ocurre en éste, alguna canción resulta algo indigesta (nunca mejor dicho, je, je).

Álex.