Nomadland (Nomadland)
Dirección: Chloé Zhao. Guión: Chloé Zhao, sobre el libro de Jessica Bruder. Intérpretes: Frances McDormand, David Strathairn, Linda May, Swankie, Gay DeForest, Patricia Grier, Angela Reyes, Carl R. Hughes, Douglas G. Soul, Ryan Aquino, Teresa Buchanan, Karie Lynn McDermott Wilder, Brandy Wilber, Makenzie Etcheverry, Bob Wells, Annette Webb, Rachel Bannon. Duración: 108 m. Año: 2020. Producción: EE.UU.


Cuando las imágenes que desfilan por la pantalla destilan poesía estamos ante una gran obra. Es el caso de "Nomadland", que narra el viaje permanente que decide hacer una mujer ya madura, viuda y sola en la vida, sin ataduras de ningún tipo y empeñada en hacer de su caravana su hogar (no 'homeless', sino 'houseless', como bien especifica la protagonista). Su aventura es también la de tantos otros en unos Estados Unidos cuyos pioneros ya hicieron eso: el camino constante hacia el Oeste, la vida autosuficiente y en armonía con la naturaleza, la enorme naturaleza americana, plena de paisajes arrebatadores... De paso, la película nos muestra la precarización laboral y la desestructuración social. Pero la esencia está en esa gente que decide abandonar la ciudad y la obsesión por la propiedad inmobiliaria para disfrutar de este paseo vital limitado, que es la existencia, sin cargas ni deudas con nadie. Y, por encima de todo, destaca una sobresaliente Frances McDormand en un papel que solo ella puede bordar.
Cinelandia.
Creo que arriesgo poco al afirmar que estamos delante de la película del año, tal es el alarde de poesía, belleza y torrente de sentimientos que despliega la realizadora Chloé Zhao (The Rider, 2017). No sé si me gusta más por lo que supone de sentido homenaje a los pioneros que construyeron los Estados Unidos de América, con su forma de vida nómada por esos parajes naturales tan impresionantes, o por la potente encrucijada que una omnipresente e imperial Frances McDormand debe resolver en cuanto a reafirmarse en ese tipo de vida (con las ventajas que también conlleva en relación a la independencia que otorga y a vivir en armonía con tu entorno) o intentar recuperar ese sentido de pertenencia y arraigo a un hogar fijo y a una sociedad que se desmorona a nivel laboral y se descompone en las relaciones afectivas entre sus miembros. La crítica que comporta es de un calado brutal y al mismo tiempo nos indica por dónde van a ir los tiros, no sin antes estremecernos con su aflicción y sentimiento de pérdida que ya nunca desaparecerán. Maravilloso e inolvidable filme...

Álex.