The Artist (L'Artiste)
Director: Michel Hazanavicius. Guión: Michel Hazanavicius. Intérpretes: Jean Dujardin, Bérénice Bejo, James Cromwell, John Goodman, Penelope Ann Miller, Missi Pyle, Malcolm McDowell, Ed Lauter. Duración: 98 m. Año: 2011. Producción: Francia y Bélgica.


¿Qué sentido tiene hacer una película muda y en blanco y negro en el año 2011? Poco si lo que se pretende es la mera añoranza de un tiempo pasado. Pero no es el caso de Michel Hazanavicius, que, contra todo el supuesto sentido común, ha rodado un excelente filme mudo (eso sí, con sonido musical) y en blanco y negro como forma de demostrar la capacidad del cine -de una buena historia y de unas magníficas interpretaciones- para emocionar al espectador. Y bien que lo consigue Hazanavicius. Y bien utilizado está el formato elegido para explicar mejor un argumento no por menos conocido igualmente conmovedor: un famoso actor no puede afrontar el cambio del cine mudo al sonoro, mientras que la chica a la que descubre (y que le gusta) se convierte en una estrella y entonces trata de recuperar artística y emocionalmente a su mentor (al que ama). Precisamente, el planteamiento ingenuo de la historia puede ser lo más cuestionable, quizá porque el público actual espera tramas más oscuras, retorcidas y deprimentes... Lo cual no dice nada bueno del público.
Cinelandia.
Largamente esperada, esta cinta francesa rodada en blanco y negro y sin (apenas) sonido resulta ser un sentido homenaje al antiguo Hollywood (más nostálgico que emocionante) y, al mismo tiempo, un soplo de aire fresco para los amantes del séptimo arte que pensamos (a veces) que cualquier tiempo pasado fue mejor, inmersos como estamos en la era de la tecnología, el 3D y las imágenes por ordenador. Muy bien interpretada y con una banda sonora adecuada que sirve de hilo conductor, sin duda es una muy buena película que se ayuda de un formato novedoso y un trabajo de marketing notable para parecer algo mejor de lo que es (al fin y al cabo la historia es un melodrama convencional salpicado de un humor también bastante facilón), el cual sin duda está dando sus frutos como demuestra el hecho de que después de un periplo exitoso por diferentes festivales ahora llega el turno de optar a los premios mayores (seis nominaciones a los Globos de Oro y se esperan varias en los Oscar). Muy recomendable en cualquier caso, aunque para los interesados en conocer cómo la propia industria ha reflejado en pantalla el paso del cine mudo al sonoro yo les aconsejaría antes la superior "Cantando bajo la lluvia" (Stanley Donen y Gene Kelly, 1952), a la cual también se homenajea en la parte final.

Álex.